El chocolate siempre levanta pasiones: ya sabemos que tomar chocolate negro ayuda a que nuestro cuerpo se relaje, que aumenta nuestra capacidad para hacer ejercicio físico, por tanto, es bueno para hacer deporte, que aumenta el deseo sexual de las mujeres, y también ha sido asociado a un menor riesgo de sufrir problemas cardíacos,
probablemente debido a su alto contenido en polifenoles (sustancias
antioxidantes que también están presentes en otros alimentos como el
aceite de oliva); así que en este caso, esta afirmación va muy bien
encaminada.
Ahora no solo es bueno tomarlo para reducir el riesgo de problemas
relacionados con el corazón, sino que también es bueno para nuestra salud vascular
en general. ¿Parece demasiado bueno para ser verdad? Pues en este caso
lo es. Una reciente investigación publicada en la revista The FASEB Journal (Federation of American Societies for Experimental Biology) sugiere que
el consumo de chocolate negro ayuda a restaurar la flexibilidad de las
arterias a la vez que evita que los glóbulos blancos se adhieran a las
paredes de los vasos sanguíneos. Ambas circunstancias son determinantes en la ateroesclerosis (la forma más común de arteriosclerosis).

