
Es siempre recomendable, antes de acometer un trabajo, dedicarle un poquito de tiempo a la elección de los tipos de letra y estilos(título, subtítulo, cuerpo de texto etc). que se van a usar para optimizar nuestro trabajo y conseguir mejores sensaciones y resultados. Quién sabe, algún día no muy lejano podría haber gente especializada en definir nuestra personalidad por el tipo de letra que elegimos para nuestro Curriculum Vitae.


Las familias. De un mismo diseño de fuente se suelen hacer variedades con distintos tamaños, grosores, con serif, sin serif etc. A todas esas variedades se les llama la familia y como en la vida misma hay familias muy extensas y otras menos. Si necesitas una versión más fina o más larga de una fuente lo mejor es buscarla en su familia. Lo que no debe hacerse nunca es estirar o encoger las cajas de texto deformando “a mano” el texto porque perderá la proporción y el equilibrio.
Otra curiosidad, algunos de los tipos de letra que usamos actualmente como la Garamond están basados en caligrafías usadas hace hace cientos de años.
Consejos en el uso de tipografías
- Busca siempre la claridad y la facilidad de lectura. En textos largos para pantalla, dónde nunca sabemos cómo será el monitor del usuario, es muy importante que la lectura sea lo más confortable posible. Tipos de letra sencillos (Verdana o Arial son los más extendidos, Garamond puede ser una buena alternativa), un color acorde con el fondo, evitando estridencias y un tamaño de texto adecuado, que no haya que arrugar la nariz para leer ni tampoco tirar de scroll en cada frase, 10 u 11 pixels para el cuerpo de texto y sumando dos para los distintos niveles de título.
- Presta atención al medio. No es lo mismo leer un texto impreso que en una web, como hemos dicho es algo más fatigoso para la vista leer en pantalla. Una letra muy recargada cansan mucho la vista y se usan solo para títulos, subtítulos, citas o frases breves. Observa trabajos impresos para comprobar como queda una tipografía sobre papel y elige la más adecuada en cada caso.Una teoria extendida recomienda usar, en los textos largos, tipos Serif para imprimir y Sans Serif para pantalla, aunque habiendo tantas y variadas fuentes probablamente se darán interesantes excepciones.
- No utilices muchos tipos distintos en un mismo documento. Lo máximo recomendable serían cuatro, siempre teniendo en cuenta que una negrita cuenta como tipo. Si pones una letra con serif en el título suele funcionar mejor una sin serif en el cuerpo. Luego para los subtítulos se suele usar la misma del cuerpo de texto con dos puntos más grande o un punto y negrita.
- No instales muchas fuentes a la vez. Las fuentes se cargan en memoria al iniciar Windows y una carpeta de fuentes con miles de archivos a lenta el ordenador. También se sobrecargan los programas a la hora de desplegar la lista y ésta se vuelve inmanejable para el usuario. Mantén sólo tus preferidas y las que más uses, aparte de las de sistema.Puedes guardar tantas tipografías como quieras bien organizadas fuera de la carpeta de Fuentes, podrás verlas haciendo doble click.
- Clasifica tus fuentes no instaladas. A poco que empieces a coleccionar tipografías te darás cuenta de que es muy adictivo. Cuando almacenes los distintos tipos manten una clasificación, por ejemplo en función del uso que le vayas a dar, para trabajos, para títulos, divertidas, de películas y videojuegos, signos gráficos… y te será más facil encontrarlas luego.
- Inspírate con los profesionales. Fijate como se usan y combinan los tipos e imítalo con descaro para tus trabajos. Estos son algunos de los tipos de letra preferidos por los diseñadores gráficos.
- Para documentos que se van a ver en otro ordenador usa siempre tipografías de sistema. Porqué habiendo fuentes tan chulas como la de Batman, la mayoria de las web usan los mismos tipos de letra; Arial, Verdana, Garamond o Georgia. Lo que ocurre es que los programas de texto y navegadores no suelen llevar el tipo de letra incrustado, es decir, el programa detecta que un texto está hecho con la Batman Forever y busca en su carpeta de fuentes y si no la encuentra usa la fuente por defecto. Lo mismo ocurre si haces un trabajo en Word, se lo pasas a alguien y lo abre en su ordenador, por ello es mejora trabajar con fuentes de sistema.
- Evita el abuso de mayúsculas (parece que estás gritanto),subrayados (ensucia el aspecto) y el texo justificado a ambos lados para pantalla (los navegadores no reparten bien el espacio entre palabras y el efecto cuadrado no compensa la pérdida de homegeneidad)
- Usa los ajustes del procesador de textos. Los procesadores de textos, especialmente Microsoft Word son un mundo aparte, pareciera que hace falta un master para aprender usarlos correctamente. Con todo hay que tratar de sacarle el máximo partido; definiendo el espacio entre lineas y párrafos, la sangrías del texto,etc en lugar de usar los retornos de carro y la barra espaciadora indiscriminadamente. Si lo hacemos así aunque al principio parece lento luego ahorraremos tiempo y nos aseguraremos que nuestro documentos será organizado y con mejor aspecto.
- Por último pero no menos importante, si quieres que tus textos tengan un aspecto mínimamente profesional y los diseñadores no adopten esa manía, nunca, nunca, nunca uses la Comic Sans.
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