Cuando una idea es buena, es buena. Y cuando no es tan buena, la hacemos buena de pura repetición. Esa es la naturaleza humana, y es especialmente cierto con la ciencia ficción, porque, seamos realistas: es muy difícil ser completamente original. Si no que se lo pregunten a ese remake tan extraño de La Fuga de Logan que se aproxima a nuestras pantallas. En serio, no esperamos que todo sea súper innovador siempre. Pero hay cinco tópicos que ya se han gastado. Finito. No se pueden usar más.
1. El planeta temático
Esto en realidad es difícil de perder de vista, porque su origen es uno muy claro: es muy difícil para nosotros, que pensamos por analogía, pensar que en un mundo pueda haber una riqueza y variedad climática como la de la tierra. Les propongo un ejercicio: tomen la Tierra. Piensen en ella. En los polos, en los desiertos, en las junglas, en las montañas y en los archipiélagos. Y ahora piensen en una galaxia entera llena de planetas, cada uno con sus polos, sus desiertos, sus junglas, sus montañas y sus archipiélagos. Ahora, intenten darle a cada uno de los millones de planetas una personalidad propia. ¿Qué tal les ha salido el experimento? Ya me parecía.
Infractores célebres: Tatooine, Dagobah, Coruscant, Kashyyk y casi cualquier otro planeta de la Galaxia Star Wars. El paraíso Fhloston en El Quinto Elemento.
