Estamos en un mundo móvil, y cada vez más accedemos a internet desde dispositivos variados,
con necesidades y en situaciones diferentes. Así como los diseñadores
sobre el papel tenían el control absoluto de lo que se presentaba
estáticamente, fijo, impreso, al diseñar para web se encuentran con
multitud de resolución de pantallas, con navegadores diferentes, con
formas de interactuar que van desde un teclado, mouse, stylus o los
dedos. Como dice John Allsop, desarrollador, “debemos entender y adoptar
la idea de que la web no tiene los mismos límites y debemos diseñar con
esta flexibilidad. Pero primero debemos aceptar la marea y el flujo de
las cosas”.
