La multinacional de Redmond quiere repetir la experiencia de ofrecer
una actualización de su sistema operativo de manera gratuita a los
usuarios para acelerar su adopción. Ya lo hizo con Windows 8.1 (que,
pese a todo, en enero de 2014 todavía tenía apenas la mitad de cuota de mercado que su predecesor). Parecen estar planteándose el lanzamiento de una versión gratuita, o al menos de bajo coste, de Windows 8.1.
