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5 sospechosos habituales en un plan financiero

Eureka Startups

Cuando revisamos o analizamos el Plan Financiero de otros proyectos, los detectamos enseguida. Pero cuando hacemos el nuestro, es fácil caer en ellos… son 5 errores típicos en la elaboración de un Plan Financiero que hacen sospechar al inversor sobre la rigurosidad del mismo, y, por tanto, sobre el propio proyecto.


1. Ventas a toda pastilla
Prever unas ventas muy altas desde el principio, con una velocidad muy fuerte de incorporación de clientes o de consecución de cuota de mercado es peligroso. Hay que fundamentar muy bien este punto, con prudencia. Al final, parte del negocio nos lo financian las ventas a través del margen bruto que dejan en la empresa, y por tanto, si las ventas no se producen, necesitaremos financiación alternativa, y eso lo sabremos cuando ya sea demasiado tarde. Es mejor plantear una pauta de crecimiento de ventas realista. (Casi) todos los inicios son duros.

2. Clientes espontáneos
Simplemente, no existen: el cliente también tiene su coste de adquisición. Esto es especialmente palpable en negocios web, para los cuales existen ratios contrastados, pero en realidad aplica a todos los negocios. Hay que comprobar que el núm. de clientes que decimos que vamos a ganar cada mes está en sintonía con las acciones y el gasto de marketing que tenemos presupuestado. Una agencia de marketing y publicidad puede ayudarnos mucho en esto, aportando datos e índices históricos.

Los 10 pecados financieros

En las finanzas, lo más complicado no es aprender nuevos hábitos, sino desterrar los antiguos. Como en toda actividad, siempre hay errores recurrentes que se transforman en grandes pecados. Conócelos y evita caer en ellos.

En el caso de las finanzas, los pecados son 'puntos negros' que afectan a la conducta del ahorrador y su reiteración puede terminar con las arcas de cualquier emprendedor.

A continuación te mostraremos los diez pecados financieros en que suelen caer:

1. La lujuria
En el ámbito financiero, la lujuria puede traducirse como un consumo desenfrenado, lo que comúnmente se conoce como "comprar por puro placer”. El destino más habitual de este tipo de comportamientos suele ser la deuda y la quiebra. El antídoto contra la lujuria es una mezcla de planificación y control financiero que limite esos gastos hasta cierto punto compulsivos o que, por lo menos, nos permita ser conscientes de ellos y de su influencia en nuestras cuentas.

2. La gula
Éste es el pecado de los consumidores compulsivos, a diferencia de que, en este caso, siempre se trata de un consumo que supera lo estrictamente necesario y las posibilidades económicas reales. Una vez más, el control y la planificación son las mejores armas para combatir este vicio y elaborar un presupuesto la mejor estrategia.

3. La avaricia
La avaricia vuelve a hacer referencia a los excesos, aunque en este caso sólo los que tienen que ver con la adquisición de riquezas. Hay que tener cuidado con ambicionar más de lo que cada uno puede afrontar.

En este punto ya no sirven la planificación y el control, sino fijarse metas realistas de acuerdo con las necesidades y recursos que poseemos. Desde un punto de vista inversor, la avaricia actúa de forma diferente y nos incita a cometer errores como dejar correr demasiado las ganancias y no cortar las pérdidas a tiempo.

4. La pereza
Es uno de los mayores enemigos de las finanzas personales pues se opone a una máxima para el buen control de tus finazas. Se debe dedicarle tiempo para formación y añadir el esfuerzo de investigación para saber en qué se gasta el dinero o en dónde invertir.

5. La ira
Suele aparecer cuando los planes no se desarrollan según habíamos previsto o, más habitualmente, cuando no hemos sido capaces de controlar ciertos impulsos consumistas. Su mayor peligro puede ocurrir en el ámbito de la inversión bursátil, donde las decisiones precipitadas tienen grandes y espontáneas repercusiones.

6. La envidia
Es uno de los pecados más peligrosos para nuestras finanzas personales, que reciben ese nombre porque deben ajustarse a la economía de cada persona, no a la de sus ‘vecinos'. Sin embargo, es muy común ver cómo hay personas que viven por encima de sus posibilidades o llevan a cabo actos financieramente erróneos sólo por imitación. Un presupuesto rígido y bien ordenado puede ser la solución.

7. La soberbia
Las posibles consecuencias de ser demasiado orgulloso en el ámbito financiero e inversor pueden ser nefastas. La soberbia puede hacer que no seamos capaces de admitir nuestros propios errores y que no acudamos en busca de ayuda de los especialistas para las inversiones y de amigos en momentos de apuro económico. En este caso, la mejor fórmula para combatir la soberbia son la información y la planificación, así como contar con un fondo de previsión por si cometes este pecado.

8. La ignorancia
La ignorancia no sólo tiene que ver con educarse acerca del manejo de las finanzas personales, también se puede extender al desconocimiento de nuestros hábitos de consumo y de la manera en la que gastamos nuestro dinero.

9. La inconsistencia
Muchos son los que empiezan el año realizando un control activo de su dinero y lo dejan en apenas dos meses, cansados del esfuerzo que supone. Es un pecado muy común.

10. El ansia
El ansia se traduce en buscar conseguir resultados rápidos y de forma inmediata, algo que no siempre es posible. Esto puede llevarnos a estar enfadados y a tomar decisiones desacertadas, como abandonar la gestión que venías haciendo.

www.SoyEntrepreneur.com 

Workaholic

¿Adicto a la oficina? ¡Cuidado!


Sentirse culpable por el tiempo libre y no avanzar en el trabajo, es un rasgo de los ‘workaholic’; expertos indican los problemas laborales y de salud que ocasionan esta conducta.


Se calcula que más del 20% de la población trabajadora, en el mundo, presenta adicción a su trabajo.

¿Experimentas culpabilidad si no estás en contacto con temas de tu oficina?, ¿sientes que cualquier rato libre deberías adelantar pendientes? Ambos comportamientos pueden ser una alerta de adicción al trabajo.

El aspecto visible de Erika Robledo, de 34 años, era la de una publicista dedicada, que había alcanzado una buena percepción económica por el desempeño mostrado en su empresa. La faceta oculta era la de una mujer que gastaba gran parte de su ingreso en visitar médicos alópatas y naturistas para soportar el estrés de jornadas laborales de 15 horas, casi diario.

"Llegué a visitar a acupunturistas varias veces a la semana, les pedía que me recibieran a las 7 de la mañana para después ir al trabajo. Más de una ocasión, tomé pastillas para dormir bien y el límite fue cuando uno de los médicos me dijo: tus enfermedades son producto de tu estrés incontrolable", comenta la profesionista.

Desde entonces, Erika decidió empezar a buscar otro empleo y bajar su ritmo laboral, pero el reto no es sencillo. "Es difícil deshacerse del hábito de no tomar una llamada del jefe, o llevarse trabajo a casa, aunque sean días de descanso. Produce ansiedad saber cómo podrían calificar tu desempeño si actúas de esa manera", confiesa.

Aunque no existen cifras exactas sobre la adicción al trabajo, se calcula que más del 20% de la población trabajadora, en el mundo, presenta este problema, según información publicada por la escuela de piscología de la Universidad Anáhuac del Norte.

En concreto, este padecimiento refiere una relación "patológica, con algo tan elemental para el ser humano, como es trabajar". Son personas que laboran de forma compulsiva y suelen escapar de ciertas situaciones personales refugiándose en la oficina. A veces, su conducta pasa desapercibida, pues culturalmente es bien visto que la gente se dedique con ahínco a su tareas laborales", explica la psicóloga de la UNAM, Julieta González Noriega.

Y, como le sucedía a Erika Robledo, no es de extrañar que ese comportamiento vaya asociado a conductas como fumar, comer o tomar en exceso, así como una incapacidad para disfrutar de una actividad recreativa, en especial si es entre semana, "La persona se siente culpable de invertir ese tiempo, en lugar de avanzar con algún proyecto de la oficina", puntualiza la especialista.

Aunque el término workaholic (se le denomina así a partir de su asociación con el término alcoholic) ha existido siempre, fue a partir de los años ochenta cuando las personas con esas características comenzaron a ser catalogados como ‘enfermos', por las repercusiones que esto tiene en su vida personal y en su salud, señala en un artículo la académica de la escuela de piscología de la Anáhuac, Alejandra Guitart.

De acuerdo con Guitart, no se debe catalogar como workaholic a quienes trabajan más de 8 horas al día por necesidad económica o profesional de manera temporal. La adicción es diferente, en ese caso el profesionista escapa de aspectos que desconoce cómo controlar y busca en el trabajo su opción para seguir adelante.

¿Cómo son?

Julieta González refiere que existen características peculiares en quienes están viviendo tal situación. Por un lado, destaca el trabajo excesivo; no les basta con dedicar muchas horas a la semana a sus pendientes, sino que optan por aceptar cualquier otro proyecto que se les asigne, aunque ello implique trabajar fines de semana y días festivos.

"Es gente que está simultáneamente en varios asuntos, sin importar si los disfruta; parece que vive a contrarreloj; tiene escaso o nulo tiempo para otras actividades, como convivir con amigos; y se siente culpable, por ejemplo, si dedican una parte de su fin de semana a una cosa diferente, como leer un libro en lugar de algún pendiente de la oficina", explica la experta.

Alejandra Guitart en su informe El trabajo: ¿una adicción?, menciona que a estas personas les resulta difícil delegar responsabilidades, son desconfiados y su círculo de amistades y hobbies se centran en compañeros de trabajo o en contactos que les aporten algún beneficio profesional. Además, tienen miedo al tiempo libre, porque les parece una pérdida de tiempo y no saben en qué ocuparse.

Adicional a ese perfil personal, se puede decir que los adictos al trabajo rondan entre los 35 a 45 años y tienen una incesante necesidad de controlar todo, según refiere una investigación publicada en la revista Psicothema. Existe otro patrón común, cita González Noriega, la gente en esta situación, generalmente, se desempeña en actividades con tareas que les permiten potenciar su creatividad, aprender, desarrollarse, estar en contacto con muchas personas.

Añade que eso termina, en el caso de los workaholic, por convertirse en una especie de "droga", y lo cual da lugar a dos tipos de ‘adictos': aquéllos que son perfeccionistas y exigentes con sus entregas, porque quieren tener el control de ‘algo' y destacar en ello. Por otro lado, están los obsesionados por crecer y tener proyección a como dé lugar, por eso buscan cualquier actividad que esté ligada a su mundo laboral; el lugar donde han destacado.

En un principio, las compañías que contrataban a una persona bajo este perfil estaban muy satisfechas, pero estudios recientes demuestran que no es del todo favorable tener en la plantilla a los adictos al trabajo, de acuerdo con Guitart.

El problema radica en que si bien suelen parecer muy "rendidores y productivos", a largo plazo el ritmo laboral que estos profesionistas llevan, tan prolongado y sin control, los hace caer en errores o no pueden cumplir con las fechas y las metas establecidas.

Eso es "sólo una cara del conflicto", describe González Noriega, a ello se agrega que terminan siendo un elemento controversial en las empresas, porque obligan a otros -principalmente si el workaholic es el jefe- a mantener la misma dinámica que ellos, por lo que se crean problemas entre los integrantes del equipo.

También destacan los problemas de salud y sociales que llegan a padecer estas personas. De entrada, son muy propensos a males gastrointestinales, cardíacos, y sufren de ansiedad, cambio de carácter inesperado, problemas para dormir. El extremo pueden ser las adicciones a sustancias como el alcohol y las drogas, indica Fernando Hernández, médico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Para Julieta González Noriega, el control de este tipo de problemas corresponde no sólo al trabajador, sino también a la cultura corporativa, que debe promover entre sus trabajadores el desarrollo, a través de otro tipo de actividades extra curriculares y sociales q aporten valor a su desempeño en lo laboral.

Mientras eso se logra, Erika Robledo se concentra en tratar de respetar los nuevos horarios de trabajo que ha establecido, aunque eso signifique que la miren ‘raro' por salir antes que los demás, cuando siempre era lo contrario. "O cambiaba o y mi salud y vida personal iban a empeorar".

Fuente: cnnexpansion.com

El Teletrabajo

Hoy, la combinación de plataformas de Internet, accesos de banda ancha y tecnologías inalámbricas ha abierto el campo de juego para el teletrabajo. Está comprobado que una empresa aumenta su productividad y mejora la calidad del trabajo con empleados más satisfechos que colaboran desde un entorno más atractivo. Además, este método de trabajo reduce costos sin resignar funcionalidades para los trabajadores remotos.

El teletrabajo puede ser una herramienta fundamental para el desarrollo de una compañía, ya que reduce costos en instalaciones en pago de servicios públicos, y en el trasporte de sus trabajadores.

Están comprobados los beneficios que produce el teletrabajo en empresas, trabajadores, profesionales independientes y emprendedores, además de sus ventajas para la sociedad y la economía.

A continuación te entregamos una serie de tips para desarrollar en forma óptima un plan de teletrabajo en tu empresa:

1. Involucra a todas las partes en el proceso de planeamiento para mejorar la aceptación del teletrabajo.

2. Entrega a los teletrabajadores las herramientas que necesitan para contar con un ambiente de trabajo completo y conectado.

3. Usa una banda ancha segura para minimizar costos de acceso y reducir las complejidades.

4. Realiza actualizaciones automáticas a las computadoras de los teletrabajadores, así mantienes la red segura y unes a tu equipo.

5. Asegúrate de que las aplicaciones de voz y datos estén protegidas por una fuerte encriptación y que el sistema no sea vulnerable.

6. Brinda lugar y servicios para que los teletrabajadores que visitan la oficina se comuniquen y reciban sus llamadas desde el escritorio.

7. Los participantes pueden compartir aplicaciones Web y videoconferencias para estar conectados desde cualquier lugar.

8. Los usuarios con presencia integrada pueden comunicarse instantáneamente con colegas sabiendo si están disponibles, ausentes y si prefieren ser contactados por voz o texto.

9. Maneja y supervisa la implementación del teletrabajo como un proyecto para asegurar que todas las piezas encajen, minimizando distracciones y pérdidas de trabajo.

10. Usa las soluciones de teletrabajo para otros empleados que ocasionalmente necesiten trabajar desde una locación remota.

11. Desarrolla objetivos claros y medibles.

12. Utiliza gente propia en el equipo de implementación que provean soporte general y guía sobre información interna no formal de la empresa.

13. Capacita en teletrabajo y el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al trabajo, a las personas que van a teletrabajar y a aquellas que van a telesupervisar.

14. Asegura que las posibilidades de desarrollo para los teletrabajadores sigan los mismos procedimientos e indicaciones que las aplicadas para los otros trabajadores.

15. Ejecuta un relevamiento de las necesidades tecnológicas del teletrabajador y de la organización.

Fuente: SoyEntrepreneur.com

11 PRINCIPIOS BASICOS DE LA SALUD FINANCIERA DE UNA PYME

Un aspecto clave para el éxito de los negocios es el adecuado manejo de las finanzas, lo que no significa simplemente llevar en orden las cuentas de la empresa. Es mucho más que eso, es tomar decisiones adecuadas y oportunas sobre el manejo del dinero y los recursos financieros.

Muchas empresas, especialmente las mypes fracasan o se quedan estancadas por un inadecuado manejo de sus finanzas. Y es que cometen errores garrafales que les hace perder mucho dinero; y lo peor es que no se dan cuenta de ello, pues ignoran los fundamentos de las finanzas de una empresa.

Te presento los 11 principios básicos de las finanzas de una mype. Si logras aprender y aplicarlos a tu negocio, ten la seguridad que este crecerá y desarrollará.

Principio 1: Invierte en tu mente que esta llenará tus bolsillos
Debes invertir en tu capacitación en desarrollar tus capacidades. De esta manera estarás mejor preparado para identificar oportunidades, para tomar decisiones adecuadas, y en general para lograr mejores resultados en tu negocio.

Considera como una regla para ti capacitarte periódicamente, actualizar tus conocimientos y ser un mejor gerente. Separa un presupuesto destinado exclusivamente a tu formación y desarrollo. Si tienes que sacrificar otros gastos que son innecesarios o superfluos para destinarlos a tu capacitación, debes hacerlo. No es fácil, pero piensa en los beneficios para tu negocio.

Principio 2: Planifica las finanzas de tu negocio
La experiencia nos demuestra que la mayoría de emprendedores no planifican sus finanzas y trabajan empíricamente, y por ello sus negocios se mantienen estancados o simplemente cierran. Se olvidan que para ganar más deben vender mas y mas.

Al planificar y elaborar un plan financiero creas un registro escrito de los objetivos y las maneras en las que planeas convertir dichos objetivos en realidades. Organizar las maneras en que puede alcanzar varios objetivos a la vez puede no ser fácil, pero la sensación de control y poder que conlleva tomar decisiones bien pensadas hará que valga la pena el esfuerzo.

Principio 3: Aumenta tus ventas, disminuye tus gastos.
A medida que la diferencia entre las ventas y los costos crecen, las ganancias también se incrementan.

Debes tener muy presente que la mejor manera de superar los problemas financieros es con las ventas; en la medida en que vendas mas y mas tu negocio crecerá y desarrollará. Y si además, puedes reducir los gastos sin sacrificar la calidad, entonces te ira mucho mejor.

La principal preocupación de tu negocio debe ser vender y vender. Aprende y especialízate en marketing y ventas de tu negocio.

Principio 4: Págate un sueldo
La experiencia nos hace saber que muchos emprendedores confunden el dinero de la empresa con el personal o familiar y utilizan indiscriminadamente el dinero de la empresa como si fuera personal. Esta es una de las razones por las que un negocio con mucho potencial fracasa en poco tiempo o simplemente se quedan estancados.

Para evitar esta situación el propietario debe asignarse un sueldo mensual, cuyo monto debe ser el menor posible. Aprende a vivir con tu sueldo, como si fueras un trabajador más, y cuando tengas dificultades económicas familiares debes ver la manera de resolver estas necesidades como lo haría cualquier persona común. Conforme los ingresos del negocio crezcan, después de un tiempo prudencial podría incrementarse el sueldo razonablemente.

Principio 5: Lleva buenos registros.
Por lo general quienes inician un negocio desconocen el costo total del producto, si están ganando o perdiendo, y si el negocio es rentable o no. Será difícil obtener esta información porque no cuentan con buenos registros o simplemente no lo tienen.

De esta manera no sabrás exactamente en que fueron utilizados o cuantos han sido los ingresos. Es decir estarás dirigiendo el negocio “a ciegas” y tarde o temprano pagarás la factura, y tu negocio simplemente cerrará o quedará estancada.

Debes tener presente que un aspecto clave en los negocios es llevar registros adecuados, y de manera especial el de ingresos y egresos, de esta manera tendrás un control ordenado de las cuentas de tu negocio y por ende de las finanzas del negocio.

Principio 6: No gastes más de lo que realmente puedas pagar.
Un problema serio en las mypes es que gastan más de sus ingresos. Debes tener mucho cuidado y evitar esta situación, porque de lo contrario tendrás que recurrir a algún tipo de deuda para cubrir el exceso. Los problemas comienzan cuando ponemos más atención a las salidas que a las entradas.

Una manera sana del manejo de las finanzas es mantener al negocio de acuerdo a su real capacidad de pago y no excederse en el financiamiento que ponga en serio riesgo a la empresa. Es importante evitar gastos excesivos, pero es más importante incrementar los ingresos por ventas, y para ello debes es hacer un esfuerzo y ser creativo.

Principio 7: La ley de la siembra y la cosecha
“Siembra y cosecharás”, dice el refrán. Y es así, lo que siembres, después cosecharás. Es un principio de vida para todo.

Si siembras calidad en tu empresa, cosecharás calidad en tus productos y en tus servicios. Si siembras salarios decorosos y buen trato en el personal cosecharás eficiencia y calidad en su trabajo, si siembras proveedores confiables cosecharás un abastecimiento oportuno y de calidad; siembra excelente atención al cliente y estos responderán regresando a comprar a tu negocio.

Es decir, si quieres ganar (cosechar), debes invertir (sembrar).

Principio 8: No adquieras nada que no sepas exactamente cómo lo vas a vender o utilizar
Otro gran error de los emprendedores es que cuando inician su negocio lo hacen invirtiendo grandes sumas de dinero en oficinas, locales, equipos y mobiliario, olvidándose que lo más importante es vender.

No debes comprar nada si primero no tienes claro como vas a desarrollar tu negocio y cómo vas a conseguir clientes y cómo vas a vender.

Ten presente que solo con las ventas podrás cubrir la inversión en activos fijos que realizaste. Por ello, quizás sea mejor iniciar de a pocos, con pocos recursos. Puedes empezar desde tu casa con un teléfono económico, con una cuenta de email gratuita, un blog, y enfocándote primero en conseguir clientes, y es con el tiempo y con las ventas que el mismo mercado te exigirá que inviertas en equipos, y otros activos.

Principio 9: Compra a crédito, vende al contado.
Vender un producto antes de pagarlo genera un flujo de liquidez. Una forma de generar liquidez para la empresa, situación muy favorable, es tratando de comprar al crédito y cobrando al contado. Es decir, cobrar al contado o en un plazo muy corto y compra al crédito y negocia pagos en el mayor plazo posible.

Extiende al máximo el plazo de pago a proveedores, y obtendrá liquidez para comenzar a operar. Una alternativa es obtener mercadería en consignación que, a diferencia de la compra a crédito, reduce el riesgo de no vender los productos, devolviéndolos al proveedor en caso de no ser colocados. Analice la posibilidad de conseguir patrocinadores, u ofrecer ventas exclusivas a cambio de stock, material promocional, mejores precios, plazos de pago y entrega. Y busca otras.

Principio 10: Nunca fies
Muchas personas llevan al fracaso a su negocio porque fían en lugar de dar crédito. No debes confundir fiar con dar crédito, pues son dos cosas muy diferentes.

Fiar es prácticamente regalar nuestro producto a la gente porque muchos no nos pagarán y además tendremos que dedicarle mucho tiempo y dinero a cobrar, lo que nos distraerá de nuestro trabajo principal que es atender a nuestros clientes y vender.

Si quieres captar clientes dando crédito, actúa con cuidado. Asegúrate que la persona a quien vas a otorgar el crédito tenga buenos antecedentes como pagador. Analiza si tienes reales posibilidades de que te paguen y además si podrás contar con alguien que efectúe las cobranzas. También debes asegurarte con garantías como pagarés, letras de cambio, contratos, etc. Nunca vendas solo de palabra.

Recuerda: “Una venta se concreta solamente cuando ingresa el dinero”.

Principio 11: Ten siempre una reserva de efectivo
La mayoría de los emprendedores mype inician sus negocios con el dinero “a las justas” y cuando surge un imprevisto se encuentran en serios problemas; no tienen liquidez, y esa es la causa de muchas quiebras de negocio.

Los imprevistos siempre ocurrirán y debes estar preparado para ello. Debes mantener una reserva de dinero para afrontar dichos imprevistos. Si es posible para ti mantener una reserva de 3 meses sería lo ideal. Pero si no puedes hacerlo, por lo menos asegura un financiamiento rápido para esas eventualidades. Por ejemplo puedes hablar con un familiar para que en caso de emergencia te financie una cantidad de dinero. O puedes tener una línea de financiamiento abierto en el banco para este tipo de situaciones.



Al aprender estos principios observamos que no es tan complicado tomar buenas decisiones sobre el manejo del dinero, siempre y cuando se basen en buenas prácticas de negocios. Ahora, te invito a que, con una visión de negocios a largo plazo, medites sobre los 11 principios, y los tengas en cuenta la próxima vez que debas tomar decisiones de dinero en su empresa.

fuente: http://guiaparaemprender.blogspot.com